Questa sono io...

...E queste sono le pagine di miei ch'io voglio mostrare al mondo. These are those thoughts coming from the inner me I want to share with whomever wants to. Celles-ci sont les pensées qui m'appartaient et que j'en veux partager avec le monde entier.

martes 20 de mayo de 2008

Lavinia y el príncipe encantado

El único poder de Lavinia residía en su caudal de pasión. Ella sabía que persiguiendo y expresando los verdaderos deseos de su corazón sin disfrazarlos, honraba su espíritu y ensanchaba su capacidad de amar, de apasionarse en el hallazgo de lo genuino, en generar belleza; y para que todo eso pudiera manifestarse de modo pleno, había que saber estar en paz con ella misma: un corazón dedicado a la causa del amor y no del odio; ésa era su consigna y su marca de agua.
¿Su secreto? Mirarse al espejo y decirse: - No soy una víctima y no necesito ser rescatada. Mi regalo es mi disponibilidad emocional y mi devoción… que hoy son de él…


Los dibujos son algunos más de El holandés errante, que en principio no pensaba publicar aquí pero guardan relación estrecha con el relato y con el video de Dire Straits.


WHY WORRY - DIRE STRAITS

lunes 12 de mayo de 2008

Manual del alumno aplicado "Questa sono io"

Este blog cumplirá tres años en agosto, y tantas letras vertidas aquí en todo este tiempo, se han metido en recovecos muchas veces difíciles de encontrar (inhallables hasta para mí que soy la morocha de esta pulpería).
Aunque en la columna de la derecha están las etiquetas que con algún criterio clasificatorio alguna vez puse, y si bien está el índice intitulado “Esperando a Godot” que cronológicamente puede guiar hacia una lectura más o menos confortable… se me ocurrió elegir hoy ciertas cosas que escribí en esta última etapa de mi vida, esas letras que me dejaron saciada y reconfortada porque ya sean buenas, malas o regulares, hablan de mí y van ayudando a conformar mi historia.

Porque tengo algunos lectores nuevos, pensé en ofrecerles un no tan pequeño sino mediano tour por las aguas de Questa sono io… para eso, les dejo los links hacia ciertas historias.
De paso, les presento estos dibujos que hice con pastel al óleo.

TRILOGÍA ISÓSCELES-ESCALENO-EQUILÁTERO
- Isósceles
- Escaleno
- Equilátero
BERNABÉ Y LOS OTROS
EXPERIMENTO ORGASM
HISTORIAS BREVES EN DISTINTOS IDIOMAS
- Camille, Gregor Samsa, Mulholland Drive et tant de choses

jueves 1 de mayo de 2008

D e l i r i o... (relaciones peligrosas)

La farolera tropezó y en la calle se cayó,
y al pasar por un cuartel,
se enamoró de un coronel...

Aserrín aserrán, los maderos de San Juan,
piden pan, no les dan,
piden queso y les dan un hueso,
y les cortan el pescuezo...

Mambrú se fue a la guerra,
Chiribín, chiribín, chin chin
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá,
ajajá, ajajá... no sé cuando vendrá.
(si se fue a la guerra, no sé qué tanto ajajá)

Arroz con leche, me quiero casar,
con una señorita de San Nicolás,
que sepa coser, que sepa bordar,
que sepa abrir la puerta para ir a jugar.

La farolera de San Nicolás tropezó con los maderos de San Juan, en alguna oportunidad que salió de su San Nicolás natal. Se enamoró de un coronel, de un cuartel que no quedaba ni en San Nicolás ni en San Juan, sino en los pagos de Mambrú, que como de todos modos estaba en la guerra, nunca se enteró del paso de la pobre desgraciada que habiendo tropezado primero al pasar por un cuartel y después con los maderos de San Juan, ya tenía las rodillas hechas pelota. Pobre mina, qué destino... encima, enamorada inútilmente de un coronel despiadado, se topa con la señorita de San Nicolás que tenía fama de Gata Flora, y así volvía loco al citado coronel, a todo el cuartel, a los trabajadores de la maderera de San Juan que comían queso, y a los pobladores del pueblo del pobre de Mambrú, que como si fuera poco que tuvo que partir a la guerra, algún neurótico acompañó su ida a la vida beligerante con un "ajajá, ajajá".

La farolera come arroz con leche y se quiere casar con el coronel, que detesta dicho postre.
La señorita de San Nicolás atrae al coronel deseado por la farolera, pero su amor imposible es Mambrú, que no se sabe si volverá para la Pascua o para Navidad (la cuestión está en que vuelva. Mientras no le queda otra que chupar huesos porque le niegan el queso... ojalá no le corten el pescuezo).

El coronel enloquece y aprende a coser, bordar y abrir la puerta para ir a jugar.
Los maderos de San Juan van a parar al cuartel para empalizar al coronel que resulta ser quien mandó a Mambrú a la guerra, siendo causante así de la desesperación sexual de la señorita de San Nicolás y de las rodillas impresentables de la farolera.

"La farolera tropezó, y al coronel decapitó,
y al pasar por los maderos, se le cayeron sus dineros...
Arroz con leche yo quiero matar
a una señorita de San Nicolás,
no sabe coser, ni sabe bordar,
se pasa el día entero en histeriquear.
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá,
no come pan ni queso,
sólo un hueso a chupar,
ajajá, ajajá,
sólo un hueso a chupar".



viernes 25 de abril de 2008

París era una fiesta... (pero esto no)


Eleuteria Yakamoto Leguizamón era hija de una campesina entrerriana y de un japonés que yendo con determinación a Chile, se bajó en Ezeiza por equivocación.Hasta después de tres años, el nipón no se dio cuenta de su equívoco. Pero un día, una persona compasiva le dio la información correcta y el pobre Hiroshi Yakamoto Taylor, (su madre era inglesa) se desmayó en plena calle Florida. En ese instante entendió por qué nadie había ido a esperarlo tres años antes al aeropuerto, por qué nada se parecía a lo que le habían dicho, y entre otras cosas… por qué ninguna persona tenía un pololo o una polola.

Ya era tarde para Hiroshi Yakamoto Taylor. Estaba encariñado con estas tierras, digamos que había acostumbrado la vista al anchor de la Argentina, por lo que la angostura de Chile le habría valido un mareo. Se imaginó haciendo equilibrio de costelete en la cordillera y tuvo un panic attack. Así fue pues como decidió quedarse en la Argentina e iniciar una nueva vida, esta vez sabiendo en dónde estaba realmente.

Consiguió trabajo en una fábrica de medio pelo situada en Villa Lynch, en donde se hacían las versiones truchas de los tanques de gas para los coches.

Un día, lo mandaron en un camioncito a Nogoyá, Gualeguay, Villaguay, Victoria y Hernández, llevando el cargamento de los tubos de gas truchos, y al ver pasar a la que en un futuro sería la madre de Eleuteria Yakamoto Leguizamón… sucumbió a los encantos delanteros de la muchacha y se olvidó de los tubos y del gas. No entregó nada, se quedó con el camioncito, con la tracción delantera de la buena moza y con todo lo demás que no viene a cuento.

El cabello de Eleuteria era fuerte y rudo, grueso y tenaz, como su carácter. Su pelo no era por completo negro porque la madre de Hiroshi Yakamoto Taylor (la inglesa que en realidad era a su vez half-Scottish), era pelirroja con pecas. Así, nuestra entrerriana tenía un matiz rojizo en su negror capilar, el cuerpo de la madre, la fisonomía nipona y una leve influencia British en la manera de decir: - Oh! (que suena “Óu”, y se dice con el cuello erguido y mucha distinción).


Hiroshi y Simona hacían el amor desproporcionadamente entre los yuyos y no les importaba nada ni nadie. Eran el uno para la otra y se revolcaban sobre los sembradíos, rompiendo muchas veces las plántulas que tímidamente acariciaban la superficie de la tierra húmeda como su sexo.

Los tubos de gas truchos habían quedado de adorno, cual esculturas férreas apostadas por Hiroshi con un criterio de ruina celta: Parecía un sitio de culto y solamente faltaba el muérdago sagrado… pero como no había muérdago en los campos de Entre Ríos, Simona ayudó al hombre y entre los dos, enredaron unas hiedras en un roble que se erguía frente a las esculturas nacidas en una fábrica no declarada de Villa Lynch.
Stonehenge… un poroto, señores.

Eleuteria andaba con su cabello suelto por la vida, y era feliz en su mundo. Ella veía a través de la piel de las personas y sabía si estaban bien o mal, sanas o enfermas, si decían la verdad o contaban mentiras.
Sus padres, el japonés y la entrerriana, eran muy simples... como Papageno y Papagena de La flauta mágica; sin embargo, la hija era una médium y habitaba una zona de la existencia que sus mayores no conocerían jamás ni por asomo.

La hija llevaba consigo el conocimiento de generaciones, y su belleza era impresionante. Si bien la madre era una morena suculenta, no dejaba de ser una mujer corriente y nada más.
El japonés se parecía a Toshiro Mifune, aunque tenía un pequeño touch Taylor que había heredado de la madre. Era más o menos como el hijo de Madama Butterfly.

Eleuteria había sacado la belleza de sus padres aumentada cien veces, potenciada por el vigor híbrido, y el color de su voz era extremadamente cálido.

Una mañana de principios de Julio de 2007, Hiroshi Yakamoto Taylor y su Simona Leguizamón, se levantaron como siempre para comenzar el día y notaron que Eleuteria brillaba por su ausencia. Entonces, la buscaron por todas partes y con horror, notaron que las esculturas de tubos de gas ya tampoco estaban.

Eso no era posible, aunque desafortunadamente sí lo era, ya que no había allí nada más que el roble, aquel roble ornamentado como para la ópera Norma.

Los padres desesperaron, cada cual en su estilo. Simona gritaba como una loca; en realidad ella estaba loca desde siempre, desde la cuna, pero el japonés la había calmado un poco con la meditación y el sexo entre los pastizales.
Hiroshi se entregó entonces a su mirada hacia adentro y no expresó más que un OooooooHHHHHHHHHHHHHH ronco aunque audible, estilo Kabuki.

Simona gritaba ahora con todo su ser y corría en camisón, sin corpiño ni bombacha, sacudiendo su intimidad en los campos entrerrianos.
Corría y corría bramando y zarandeando los motivos por los que el japonés había dejado de entregar los tubos de gas aquella vez hace tanto.

Simona corrió tanto que dio la vuelta al mundo, y llegó al punto de partida, en donde su marido paciente la esperaba con dignidad oriental.

La bella Eleuteria se había desintegrado. Ella era hija del gas que respiró el japonés dentro del camioncito cuando iba desde Villa Lynch, provincia de Buenos Aires, hasta Entre Ríos.

Eleuteria estaba hecha del gas de los tubos truchos, y con la última emanación, se había evaporado ella también. Como era gaseosa, podía penetrar la piel de la gente y conocer sus pensamientos. Como era volátil, se voló.

A la mañana siguiente, ni Simona ni Hiroshi recordaban nada de lo sucedido. Salieron al campo como si nada, y apisonaron la tierra allí en donde previamente estaban los tubos…

FIN

miércoles 23 de abril de 2008

Just do it


Habiendo levantado campamento tras Carmen, me despedí de todos como hago siempre, diciendo “hasta luego”.
Curiosamente, ése fue el último drama para el que me convocaron hasta el día de hoy, tras el maravilloso Eugene Onegin.
Hubo un interludio en el que me dediqué a la traducción de material científico, al estudio de ciertas canciones pendientes, a dar mis primeros pasos comprometidos con la escritura, y a prepararme para lo que vendría de allí en más.

Luego de esa tregua, me han llegado las comedias. Será que en este momento, necesito ver al amor desde un lugar gracioso y feliz, y no ya como un padecimiento de dos seres arrastrados por el desencuentro.
Me apasiona tanto trabajar un drama, como una tragedia o una comedia (mientras sean de calidad) pero creo que las obras nos eligen a nosotros y que ésta es mi etapa de liviandad y no de sordidez. Será el regalo que me toca recibir y aquí estoy, dispuesta.

Las cosas llegan en el momento preciso (sólo hay que estar despierto para percibir, oler y abrirse a ellas). Nos preparamos (aunque ni siquiera sea en forma consciente) para recibir, muchas veces sin saber qué es lo que se está generando en nuestro interior y alrededor. Hay un cambio, una nueva energía vital y nos sentimos con la piel mudada. Es también como un embarazo; la gestación necesita un tiempo, existe el misterio y luego hay que parir, indefectiblemente.
Ahora estoy embarazada de Háry János de Zoltán Kodály, y pariré en septiembre. Tengo una Szerelmi történet (Love Story) con esta obra.
¿Y qué vendrá después? ¿Tendré otra obra antes? ¿Y qué si me voy a dormir y a la mañana siguiente tengo una sorpresa en mi e-mail box?
...
Nota 1: La imagen pertenece a mi flamante look de melenita corta, el cual acompaña una nueva etapa de mi vida.
Nota 2: El título de la entrada está en húngaro, idioma de la ópera Háry János.
Nota 3: No, el título está en inglés porque lo cambié a último momento. Sorry.
...
Frases motto de hoy para compartir:
"If I won't be myself, who will?"
- Alfred Hitchcock
(Si no soy yo mismo, ¿quién más lo será?)
...
"Patience is also a form of action."
- Pierre Auguste Rodin
(La paciencia es también una forma de acción)